Licencia de uso

lunes, 11 de enero de 2021

Sesión 4. Enseñanza híbrida

En este mundo digital es importante adaptarse para sobrevivir. No obstante, hay que tener claro que la tecnología no es el fin sino el medio, es decir, no basta con llevar un ordenador al aula sino que utilizarlo como medio para llevar a cabo nuestros propósitos educativos. Entre ellas destaca la enseñanza en habilidades para que los alumnos sean capaces de realizar un futuro trabajo de la mejor forma posible, sea cual fuere.

Debido al mundo líquido en el que nos encontramos es crucial la enseñanza de dichas habilidades ya que, en este mundo cambiante lo que sí es seguro es que estas destrezas seguirán siendo prácticamente las mismas, claro ejemplo de ello son:
  • La resolución de problemas
  • El trabajo en equipo
  • La colaboración, entre otras.
No debemos olvidar de inculcar a nuestros educandos la capacidad de razonar, pensar de forma lógica, analizar y juzgar las situaciones adecuadamente y actuar con una base fundamentada, es pilar para el desarrollo. 

No sabemos cómo será el mundo en varios años, ni qué puesto de trabajo ocuparán las generaciones futuras pero las habilidades anteriormente nombradas se podrán mantener prácticamente igual y seguramente mejorarlas.

Ahora bien, muchos se preguntan si la tecnología es buen medio para llevarlo a cabo; la respuesta es simplemente sí, siempre y cuando su uso sea adecuado a la vez que se encamina hacia un cambio mayor; y es que la tecnología no sustituye a los maestros sino que los hace cambiar de rol. Ser un maestro/a no consiste en dar una charla ya que eso lo podríamos sustituir proyectando un vídeo sino que, entre otras, un maestro/a es una persona capaz de dar apoyo en algo específico en que fallen sus alumnos/as. Luego, hasta ese punto de necesidad en el que se encuentre el/la alumno/a puede entrar en juego la tecnología, v.g.: sabemos que cada discente avanza a un ritmo diferente, con la ayuda de la tecnología pueden trabajar en lo que se les dificulta y avanzar en lo que saben, interaccionando en ambas de forma personalizada, los alumnos pueden aprender sin presión mientras avanzan cada uno/a a su ritmo y cuando lo necesite solicitar ayuda.

Como bien citan conocidos educadores, la educación debe ser interactiva y personalizada, multiplicando así, la retención y la participación de los educandos. Por lo que la figura del docente es clave en este conjunto, debe recordar que no basta con llegar a tener aparatos tecnológicos en las aulas sino que también ha de buscar estrategias hacia la hibridación del mundo físico y digital, preparando tanto a los/las alumnos/as como a ellos mismos, los docentes. No es cuestión de edad, es más bien cuestión cambiar el chip.

No hay comentarios:

Publicar un comentario